Hola a tod@s:
Como siempre que estamos en el ecuador de la semana os traigo un post relacionado con nuestro cuerpo.
Os he hablado mucho de nutrición y de cómo controlar el peso, pero el otro día se me vino a la cabeza el hacer este post. ¿Por qué? Pues porque a mí mi báscula me trae frita... Me peso en casa y me pesan en el gimnasio y no marca nunca lo mismo... Y es que aunque parezca una tontería tenemos que tener claro una serie de pautas a la hora de hacer caso a esa odiosa maquinita...
Cada persona es un mundo y a cada uno nos pesan lo huesos por ejemplo de manera distinta. Por lo tanto no os martiriceis con los números que salen y comparéis con lo que pesan los demás. Tienes que verte en el espejo y pensar si así te ves bien. Los números son como los precios de los gusanitos que compras en el súper. Vale que nos gusta que marque poco, pero si realmente quieres gusanitos te tiene que dar igual que cuesten 1, 2 ó 5 euros. Hay que buscar lo que te hace realmente feliz
En primer lugar hemos de tener en cuenta que sólo vale lo que peses en una báscula. A ver si me explico. Yo anoto mi peso semana tras semana, pero no lo hago del peso del gimnasio, sino de la báscula de mi casa. Marcan distinto. ¿Por qué razón? Ni idea. Marca más de medio kilo de diferencia, pero a mí lo que me guía es lo de mi casa. Tienes que tener cuidado de colocarla sobre una superficie plana, nada de inclinada.
Fuera la ropa: aunque te parezca una tontería la ropa pesa y qué mejor que pasar por báscula justo antes de entrar en la ducha. En el gimnasio me hacen quitar todas las pulseras (obviamente me peso vestida alli...jiji)
Mejor antes de desayunar: y después de ir al baño. Lo ideal es esperar unos 20 ó 30 minutos desde que te levantas de la cama.
Mira si la báscula pesa bien... La anterior báscula que yo tenía me tenía loca porque marcaba lo que quería. Se había descalibrado (¿se dice así?) y pesaba cada vez una cosa distinta. Para ver si funciona prueba a poner un par de garrafas de 5 litros encima o paquetes de arroz. Si marca lo que has puesto, está bien.
Ni se te ocurra pesarte con la regla. Ya sabéis lo hinchadas que estamos con la regla y eso es a causa del líquido que retenemos. Ese líquido pesa y es engañoso, porque se pierde en los días posteriores.
Tampoco te peses justo después de hacer ejercicio (este punto me ha costado muuuucho a mí). Yo era de llegar del gym y pesarme, pero es un gran error porque pesas menos de tu verdadero peso. Con el ejercicio sudas, pierdes líquido y adiós a algunos gramos. Gramos que se recuperar en cuanto repongas íquidos...Lo siento!
Y por último, nada de pesarse todos los días. Entre vosotros y yo os contaré que he llegado a pesarme tres veces al días... Mi chico me reñía una y otra vez. Hasta que te das cuenta que hay que relajarse y no obsesionarse con la báscula. Lo ideal es una vez a la semana, siempre el mismo día.
Espero que os haya servido de algo. Ante todo no hay que hacer un drama de un simple gesto como es pesarse. No tiene que convertirse en una obsesión. Y si una semana marca más, no hay problema, fijo que la próxiam vez vuelve a la normalidad.
Portaos bien y quereos mucho.
Carol
FOTOS: Google




































