Tan pronto tenemos un sol de justicia como que nos cae un chaparrón de narices. Vale, es primavera, las flores quieren agua y todo eso. Abril llena no charcos y hasta aquí llegamos.
Pero queridas tengo los pies helados, jajajaja.
Hola hola corazones!
¿Sois de los afortunados que disfrutáis de las vacaciones (como una servidora) o por lo contrario os ha tocado seguir trabajando estos días?
Bueno, sea como sea mucho ánimo que con lo rápido que va esto en nada llegan las vacaciones de verano. Quien no se consuela es porque no quiere, jajaja.
Sinceramente no pensaba yo que os traería un look como el de hoy. Os lo digo de veras.
Hola amores.
¿Qué tal va todo? Seguro que hasta la coronilla de agua. Y lo peor viene ahora, que llega el frío.
A mí me gusta el invierno pero sí, el cuerpo va pidiendo ya un poco de tranquilidad.
Y como me vengan los del tiempo dentro de un mes a decir en la tele que hay sequía me los meriendo!! Que en el norte de Extremadura tenemos zonas desbordadas de agua.
En fin, el look de hoy es una adaptación al tiempo este tan invernal. Mi idea era adaptar la sudadera a un look más arreglado, de tacón y top en plan elegante. Pero con estos días es imposible. Si mirad donde nos tuvimos que meter corriendo a hacer las fotos porque nos empezó a diluviar cuando bajamos del coche!
Así que la mañana antes cambié la opción por un pichi y unas botas moteras.
Y aunque haga frío la sudadera os aseguro que es suficiente. Es de terciopelo grueso y me la pongo tanto para hacer deporte como para salir a la calle como ahora.
¿Puede que sea la edad?
A ver, me encantan los zapatos de tacón, me parece que estilizan un montón y que sientan siempre bien.
Pero cuando pienso en un look los últimos meses se me va la mente más en botas planas, converses, zapatillas... Creo que no es tanto la moda, es más que cada vez buscamos en mayor medida la comodidad.
Porque zapatos de tacón sigue habiendo en las tiendas. ¿No pensáis lo mismo?
Hola preciosas!
Viernes y sigue lloviendo. Una no sabe ni qué poner con este tiempo, ¿verdad? En las tiendas está todo lleno de color pero al menos a mí no me apetece nada, mi cuerpo me sigue pidiendo más los jerséis gorditos.
Y aún queda abril que dice el refrán que llena el charco, jajaja.
Cambio de tema que no quiero que esto parezca una conversación de ascensor.
El post de hoy es de los que me gusta. De los que me siento aquí delante de la pantalla y disfruto escribiendo.
Pues yo hoy me he levantado con ganas.
Temo que llegue la primavera y sé que muchas de vosotras este tiempo os aploma pero yo hoy me he tirado de la cara con ganas de comerme el mundo.
¿El problema? Que el día dura un suspiro...
No sé cómo lo hago pero se pasan las horas volando. Y con la tontería estamos ya en marzo.
El tiempo se pasa tan rápido que parece que fue ayer cuando me compré la pichi vaquera que os enseño en las fotos y ya han pasado... 10 años!
Ay que ganas tenía de haceros este post.
Hace unas semanas os contaba mi experiencia con el alisado japonés (si no lo viste sólo tienes que pinchar aquí)
Y os hablé de que con el pelo así sólo podía usar productos naturales, sin sulfatos, sin parabenos y sin nada de cosas raras.
Total, que tras mucho mirar os comenté que me decidí por la gama de L'Oreal Botanics porque cumplia con todo.
Pero entre nosotras, no soy muy fan de lo que promete esta marca. De cara a los champús nunca he tenido buena suerte con ellos y mi pelo no ha tenido experiencias positivas.
Aún así al no ver otra cosa que me llamara más la atención me lancé.
Y tras varios usos ya os puedo dar mi sentencia!
Parecía que el frío nos había dado una tregua pero no. Asoma de nuevo la nariz y no sé por vuestra zona pero por aquí amenaza agua toda la semana.
Por mí genial, me encantan esas tardes acurrucada en la manta, jajaja.
Y de sólo pensar que la primavera se acerca, con su maldita alergia me pongo histérica.
Así que aprovechando un poco los grados de más saqué el abrigo más fino del armario para el look, pero no os penséis que voy a cometer la locura de la semana pasada y que me pillen de nuevo los virus (jajaja) porque debajo del jersey iba tan abrigada que me costaba mover los brazos.
Hola preciosas
Voy a retocar un poco el post porque como os dije lo tenía pendiente para la semana pasada pero como llegué a casa mala no pude subirlo. Soy de las que antes de subir un post le gusta revisar las cosas mil veces (aunque como veis a veces se escapa algún que otro gazapo por ahí jajaja)
En fin, que en el post de hoy os quería hablar de una tendencia que no ha pasado de moda por lo que se ve. Que viene arrastrando ya desde hace un par de temporadas así si vemos las revistas (y se dice pronto, como pasa el tiempo) y son las riñoneras.
Ese fue el motivo de que no publicara el viernes. Tenía el post listo pero llegué fatal de trabajar y directamente me metí en la cama. Ya os dije el domingo pasado que estaba mala pero las fotos que os enseño hoy me terminaron de rematar. Quien algo quiere algo le cuesta, se suele decir, ¿verdad?
Acordaros que la semana pasada aún estábamos en ola de frío y las fotos las hicimos por la mañana temprano.
Sí, no tengo perdón ninguno en ese sentido y me lo merezco, jajaja.
Pero no me digáis que no mereció la pena!
Tenía muchísimas ganas de hacer fotos en ese descampado en concreto y vimos la ocasión perfecta para enseñaron el vestido e la colección de fiesta de SPG Jenuan
Querría deciros que feliz semana de carnaval, pero no.
En mi caso no me libro. Es tener un día de fiesta y señoras y señores, virus se vienen corriendo a mí. Jajaja.
En serio, no sé cómo lo hago pero es ciencia ya. Desde pequeña cada vez que tocaban fiestas en el colegio mi cuerpo lo nota y me bajan las defensas y termino con las reservas de pañuelos de las tiendas de alrededor.
Pues peor suena mi relación con esta falda, os lo juro.
Veréis. Me compré esta falda en diciembre y cada vez que planifico ponérmela me pongo mala. Que no, que no es broma.
Soy de ese tipo de persona que piensa qué ponerse al menos el día antes y si son fechas importantes como el día de navidad o un cumpleaños ya ni os cuento, jaja.
Y esta falda la compré para el día de nochevieja. Bueno pues terminé ese día con la pierna inmovilizada. Otro día que me la puse de pronto me empecé a encontrar fatal del estómago. Y así un largo etcétera.
Y el día de las fotos no penséis que me libré porque estaba mala con otitis...
¿Casualidad?
Ya os contaba que las rebajas no merecían la pena.
Y es que hace unos días salí a dar una última vuelta por las rebajas como "vuelta de consolación" y terminé con la bolsa llena de nueva temporada...
En fin, sobran las palabras, ¿no creéis?
Pero lo que sí merece la pena es hacer son básicos, esas prendas que temporada tras temporada pueden seguir en nuestro armario y no fallan, de esos que no salvan la "vida" los días no "tenemos qué ponernos"
Así que os dejo un recopilatorio de las grandes marcas:
Bueno, en primer lugar perdón.
Por no publicar el viernes. La razón sí estuvo de mi mano. En realidad estaba sobrepasada. La semana pasada no fue para nada mi mejor semana anímicamente.
Ya os he comentado en alguna ocasión que sufro de dolores de cabeza crónicos y están continuamente probando medicación conmigo y muchas veces esa medicación mina mi ánimo y me dan bajones.
Eso mezclado con que Batman ha tenido una de sus crisis de alergia (una noche se le hinchó la cara en plan bestia) y eso que está medicado...
En fin, que no ha sido un buen final de enero.
Espero que febrero venga con otro aire, sinceramente.
Por lo que el viernes aprovechando que no se trabajaba aproveché para despejarme un poco y salir, que hacía meses que no lo hacía.
Bueno, antes de nada, como es de bien nacida ser agradecida (eso me han enseñado siempre) os quiero dar muuuuuchas gracias por el buen comienzo de año que estamos teniendo.
Siendo sincera me da un poco de miedo esto del blog porque cada vez está más en desuso, ¿no creéis?
Lo veo sobretodo cuando me escriben las marcas que me piden que las publiciten en las redes sociales. Y cuando les comento de sacarlas en el blog es algo como "un plus", lo importante es lo otro, ya no les importan los blogs!
Supongo que será como los periódicos...
Las visitas no lo noto que me visitéis menos (cosa que no quiero darme la palmadita en la espalda ni decir "mira que importante que soy") pero los comentarios sí que lo noto. La gente ya no para a comentar como antes. Es algo que me da muchísima pena, no sólo a mí, sino los blogs que entro a visitar y veo que ya no hay comentarios.
En fin, que esto no será un motivo ni mucho menos para poner la llave, ya sabéis que para mí es una válvula de escape que me ayuda a mantener mi mente activa y además me alegra cada vez que me escribís un email con vuestras historias y como os ayudo.
Así que GRACIAS por el aumento de las visitas y vuestro cariño.
Bueno, ¿habéis picado ya mucho por las rebajas?
Yo os voy a ser 100% sincera.
Lo único que he comprado a día de hoy han sido unos jeans básicos, un jersey y una cazadora que sí que vi que merecía la pena.
Porque siendo sinceras... a veces nos intentan tomar el pelo pero bien.
Ya sabéis que a mí es lo que más me gusta. Ojalá algún día pueda ir a las tierras más norteñas de Canadá.
En fin, vamos mejor al tema de cada mes de enero: las rebajas!
Jaja. Por cierto, este viernes os tengo preparado un post que quizás levante algunas ampollas y hagan volar cuchillos, pero si para algo creo que es un blog es para ser sincera, ¿no? Así que el viernes es lo que voy a ser, totalmente sincera con este tema.
El caso es que como mi madre dice (y mira que me escuece cuando me lo dice) me hago mayor y ese afán consumista se va evaporando. El efecto del letrero de REBAJAS cada vez funciona menos en mis casi 35 años y este año voy a ser la mar de buena.
Os lo prometo. (¿Estas escuchando bien Señor A? Jajaja)
Pero eso es gallo de otro corral, que os contaré dentro de unos días como os he dicho antes.
¿Qué? ¿Cómo va esa semana?
La verdad es que tenía ganas de contaros sobre este tema, no os voy a mentir, jaja.
Y no sé si empezar desde... hace muchos muchos años cuando era pequeña y mi pelo me acomplejaba... Jajaja. No seré tan mala que no os quiero aburrir.
Siempre me ha acomplejado bastante mi pelo de seta. Cuando hay humedad o si no me lo plancho mi pelo es una mezcla de rizado y encrespado horrendo. Porque hay pelo rizado precioso que admiro pero no, mi pelo es de ese tipo que sale en las pelis que la protagonista se acaba de levantar de la cama medio borracha-resacosa con el rimel corrido por la cara... Exacto, de peli de comedia.
Así que me tenía acomplejada. Y además me sentía exclavizada a la plancha del pelo.
Invertí en una muy buena plancha, una GHD que la verdad va de fábula pero en cuanto hay humedad olvídate. Y añade el plus de que tengo muchísimo pelo y tardo una barbaridad en que me quede bien.
Pero que ganas locas tenía yo de decir esto...
Muy buenas gente!!
Ya está. Estamos de vuelta, se acabó el break, las vacaciones, los días de ignorar todo menos los turrones...como lo queráis llamar.
Volvemos a la carga, poco a poco iremos haciendo cambios (sí, soy malísima para esto de los botones internos, tenéis que tener paciencia) no sólo por fuera sino también por dentro. Vengo con ganas y renovada 100%.























